Por Inés Nuñez (@solopiensoverde)
El "upcycling" o suprarreciclaje ha existido siempre, y más en épocas de dificultades económicas. Consiste en dar una nueva vida a objetos que ya no nos sirven, que han pasado a ser residuos, pero se diferencia del reciclaje en que no pasan por el proceso de ser reducidos a su materia prima para volverse a fabricar, sino que son usados en su forma original. Con esto, se reduce el consumo de materias primas y se les vuelve a dar valor a estos materiales. Seguro que en casa tenemos un montón de posibilidades, botes, cajas, muebles, ropa que pueden convertise en nuevos objetos si le echamos un poco de imaginación.
Pero no sólo es posible en casa ¿Y en los colegios, las asociaciones, las empresas, los organismos públicos? Si, en algunos casos es difícil convencer al resto de la gente de que participe en este tipo de iniciativas, pero ¿Y si alguien nos lo facilitara? Es la idea que Terracycle lleva poniendo en práctica en Estados Unidos desde el año 2004 y que aterrizó en España en abril de 2011. Su lema es "Elimina la idea de basura", y su objetivo, crear sistemas nacionales de reciclaje para materiales que hasta ahora no eran reciclables.
¿Cómo funciona?
Cada programa de recogida se dedica a un residuo en concreto, y recibe el nombre de Brigada. Cada Brigada está formada por diferentes equipos de recogida, que son las propias escuelas, empresas u organismos que se inscriben para participar. Cuando han acumulado una cierta cantidad mínima, la pueden enviar imprimiendo una etiqueta para el envío gratuito a las instalaciones de Terracycle. Allí, según el residuo, será reciclado o suprarreciclado y convertido en un nuevo objeto de valor que será puesto de nuevo en el mercado. Según las cantidades enviadas por los participantes, estos reciben un número de puntos que pueden canjear por los nuevos objetos que se han obtenido en el proceso de reciclado/suprarreciclado o por dinero que podrán donar a la ONG que elijan. Así, residuos que antes eran muy difíciles de segregar de forma adecuada, o que ni siquiera se reciclaban, tienen un ciclo de vida más largo.
En España, de momento, sólo está en marcha la brigada de recogida de instrumentos de escritura en colaboración con BIC. Se recogen bolígrafos, portaminas, rotuladores, plumas, de cualquier fabricante y material (excepto madera). Para empezar, el proyecto está pensado para que se puedan inscribir 500 equipos de recogida. Actualmente hay 239 inscritos, unas 53200 unidades recogidas y casi 1300 euros recaudados. No es una gran cantidad, pero es un comienzo y un cambio de chip que esperemos que se traduzca en más iniciativas para que cada vez menos residuos sean desaprovechados.
¿Qué os parece? ¿Alguno de vosotros participa ya o conoce proyectos similares?
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